La alopecia androgénica o calvicie común
10 Julio 2008.
La alopecia androgénica, también denominada calvicie común, constituye sin duda el tipo más frecuente de pérdida de pelo en el ser humano. Aunque es mucho más frecuente en el varón no es exclusiva del sexo masculino, ya que también afecta a las mujeres.
Comenzaremos analizando lo que sucede en la mayoría masculina: en la población caucásica se manifiesta en un 20 por ciento de los hombres de 20 años, pero aumenta exponencialmente con la edad, de forma tal que a los 80 años el 90 por ciento de los varones presenta este tipo de alopecia.
Esta pérdida de pelo es muy fácil de identificar, ya que afecta de forma característica a la región frontoparietal (las clásicas “entradas”) y a la región del vértex del cuero cabelludo (la coronilla) del varón.
Su edad de comienzo se sitúa alrededor de los 18 años, pero puede presentarse más precozmente (esta semana justamente he atendido a un muchacho de 13 años con una pérdida de pelo de estas características). Cuanto antes comience a manifestarse, lamentablemente se ha comprobado que peor pronóstico tiene.
Tanto los genes como las hormonas están implicados en la alopecia androgénica. La predisposición genética a sufrirla y el factor hormonal constituyen las causas determinantes en ausencia de las cuales no es posible sufrir este tipo de pérdida de pelo.
De acuerdo a cómo se transmite de padres a hijos, la herencia genética puede ser autosómica dominante (la persona sólo necesita obtener el gen anormal de uno de los padres para heredar la enfermedad) o poligénica (controlada por el efecto combinado de varios genes diferentes). En el caso de la alopecia androgénica la transmisión se produce de ambas maneras, con lo cual la persona afectada pudo haberla heredado tanto de uno solo de sus padres como de ambos.
La influencia de los genes juega un papel principal en la caída del pelo, tal como se ha comprobado en estudios realizados con gemelos monocigóticos y dicigóticos . Estos factores genéticos son responsables de la modulación de la influencia de los andrógenos en este tipo de alopecia. Así es que solamente perdemos los folículos predispuestos genéticamente. En unos pacientes esto se limita a las entradas, en otros a la coronilla, en algunos a ambas regiones y en otras personas la alopecia avanza hasta afectar a toda la parte superior de la cabeza. Incluso en los casos más avanzados de calvicie solo se conserva una franja de pelo, más o menos ancha, que va desde la zona supra y pre auricular hasta la zona posterior por debajo de la coronilla.
El papel hormonal está representado de manera fundamental por la testosterona. Esta hormona llega por la sangre a todo el cuero cabelludo pero donde encuentra una enzima llamada 5-alfa-reductasa (que sólo está presente en los folículos predispuestos genéticamente a perderse) forma 5-alfa-dihidrotestosterona, que es la responsable final de la caída del pelo.
A estos factores determinantes se añaden otros factores que actúan como desencadenantes del proceso cuando está latente o agravantes cuando ya está en marcha. Entre ellos hay que destacar la incidencia del estrés. Además hay que recordar que la propia pérdida de pelo genera ansiedad, la que a su vez agrava el proceso. Hay que romper este círculo vicioso para tener éxito en el tratamiento.
Curso de Verano en El Escorial
Más adelante me detendré en las características que asume la alopecia androgénica cuando afecta a las mujeres.
En el próximo post abordaremos el tratamiento médico quirúrgico de la alopecia androgénica en el varón y recogeremos las últimas novedades en este campo que presentaré en unos días durante unas Jornadas que dirijo dentro de los Cursos de Verano de El Escorial que dicta la Universidad Complutense sobre la respuesta de los profesionales a las manifestaciones estéticas de la sociedad actual.
El curso teórico en El Escorial estará complementado por un curso práctico que daré en la sede de Imema (Gabinete Dermatológico Capilar), cuyo programa aprovecho para publicar aquí.
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Publicado por elopezbran

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Aunque el pelo no tiene ninguna función vital para el ser humano, y por tanto se puede estar perfectamente sin él, es muy importante a nivel psicológico. Mientras que algunas personas le dan poca o ninguna relevancia al hecho de perder pelo, otras viven obsesionadas por este problema, hasta tal punto que llega a afectar su comportamiento social y su autoestima. Es fundamental, entonces, conocer cuándo la pérdida del cabello es normal y en qué casos debe comenzar a preocuparnos y llevarnos a tomar medidas.

