“No me corto el pelo y sin embargo no me crece más”

12 Mayo 2008

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© Igor Balasanov|Dreamstime.comCon mucha frecuencia mis pacientes me preguntan por qué a pesar de no cortarse el cabello éste no alcanza una longitud mayor como esperaban o cómo le sucede a otras personas. El tema es realmente muy simple y hay poco que podamos hacer al respecto.

Como ya expliqué en un post anterior, el pelo atraviesa distintas fases (crecimiento, reposo y caída) que, en total, duran entre dos y seis años dependiendo de cada persona. También comenté que el crecimiento normal de un cabello podía situarse en los 0,40 milímetros promedio por día (aproximadamente 0,44 mm para los pelos situados en el vértex o coronilla y 0,39 mm para los que están ubicados en la región temporal). Pues bien, del cálculo entre ambos factores (crecimiento diario x duración en días de la fase de crecimiento) saldrá la longitud que alcanzará como máximo el cabello de cada persona.

Pongamos como ejemplo a María F.: su fase de crecimiento dura cuatro años (1.460 días), a un ritmo de 0,40 milímetros diarios. Esto quiere decir que durante ese tiempo, si no se la recorta, su cabellera aumentará unos 58,4 centímetros (1.460 x 0,40).

El pelo de María F. no crecerá menos pero tampoco más que eso. Aunque ella lo deseara y siguiera sin ir a la peluquería, una vez alcanzado su límite personal su melena entraría en fase de reposo y luego en fase de caída.

La duración de la fase de crecimiento está determinada por cuestiones géneticas. Estamos hablando, claro está, de personas sin ninguna patología añadida.

No hay nada que podamos hacer para modificar esa duración. El cuidado de nuestro pelo sí actúa sobre su aspecto (hace que esté más brilloso o sedoso, menos quebradizo o más liso o rizado, según sea el caso), pero en ningún caso afectará a su crecimiento.


¿Cada cuánto hay que lavarse el pelo?

5 Mayo 2008

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©Cathysbelleimage|Dreamstime.com

“¿Con qué frecuencia debo lavarme el pelo?” Esta es una de las preguntas que más asiduamente me realizan los pacientes en la consulta. Hasta no hace muchos años existía la creencia de que el lavado frecuente del cabello no era conveniente. La gente argüía: “Se pudre”, “Pierde fuerza”, “Se cae más”, “Aumenta la grasitud”, “Sale más caspa”, etcétera. Por mi parte cada vez que tengo la oportunidad intento contribuir a desterrar esta falsa creencia: el pelo y el cuero cabelludo deben lavarse con frecuencia, diariamente incluso, como parte del ritual habitual de higiene personal.

Existen dos razones fundamentales para esta práctica. La primera es, como ya he señalado, una cuestión meramente higiénica, ya que el lavado elimina la suciedad del ambiente y los restos de descamaciones y secreciones que se depositan sobre el pelo y en el cuero cabelludo. La segunda es que en aquellos casos -que según mi experiencia no son pocos- en que se aplica algún producto sobre el cabello o el cuero cabelludo siempre quedan restos no absorbidos que si no se eliminan con el lavado se convierten en una dificultad añadida para la absorción cuando realicemos la siguiente aplicación del compuesto.

Todavía existe un buen número de personas que manifiestan rechazo ante la idea de lavarse el pelo todos los días como recomendamos cada vez más profesionales. Esto se debe fundamentalmente a que esas personas observan que con el lavado y el aclarado se les desprende una gran cantidad de cabello (más aún si padecen algún tipo de alopecia) y, en una reflexión equivocada pero todavía muy difundida, piensan que si retrasan el lavado se les caerá menos el pelo.

Desgraciadamente esta conclusión es absolutamente errónea. El pelo que se desprende con el lavado y el aclarado es un pelo “muerto” que cae en ese momento en concreto debido a la manipulación. Por explicarlo de manera simple: si alguien pierde 700 cabellos en el lavado semanal, si pasa a lavarse el pelo todos los días perderá 100 cada vez.  Por otra parte, es muy importante recalcar que el lavado constituye el primer paso en la estrategia de tratamiento de cualquier tipo de alopecia.

¿Qué champú debo utilizar?

El lavado frecuente del pelo debe ir acompañado de una correcta elección del champú a utilizar. Si el cuero cabelludo no presenta ninguna alteración se escogerá un champú suave de uso frecuente. Hay numerosas marcas comerciales que ofrecen este tipo de producto en el mercado.

Si, en cambio, existe una descamación o una seborrea excesivas se alternará entre ese champú suave y un champú anticaspa o seborregulador según sea el caso. Existen también champús que combaten ambos estados para cuadros mixtos. Es muy importante señalar que en la actualidad los champús seborreguladores no tienen fenómeno rebote (es decir, su uso no aumenta la secreción sebácea) y con el lavado frecuente permiten conseguir un cabello sano y lustroso.

Por último, si su pelo es aspéro, seco y quebradizo deberá utilizar junto con el champú suave una mascarilla que le devuelva la hidratación y la suavidad perdidas.


Cuánto pelo perdemos por día

28 Abril 2008

cabelleraAunque el pelo no tiene ninguna función vital para el ser humano, y por tanto se puede estar perfectamente sin él, es muy importante a nivel psicológico. Mientras que algunas personas le dan poca o ninguna relevancia al hecho de perder pelo, otras viven obsesionadas por este problema, hasta tal punto que llega a afectar su comportamiento social y su autoestima. Es fundamental, entonces, conocer cuándo la pérdida del cabello es normal y en qué casos debe comenzar a preocuparnos y llevarnos a tomar medidas.

Con mucha frecuencia me preguntan sobre la cantidad de pelo que debe tener una persona adulta: cien mil pelos podría ser una cifra orientativa, aunque entra dentro de lo normal tener entre ochenta mil y ciento cincuenta mil.

Otra pregunta muy frecuente es cuántos pelos se pierden por término medio al día. Pues bien, entre ochenta y cien pelos se caen al día y son renovados en condiciones normales por pelo de idénticas características al que perdemos.

Explicaré por qué es normal perder hasta cien pelos al día: permítanme tomar como ejemplo una persona que tiene cien mil pelos. Pues bien, cada pelo sigue un ciclo (llamado ciclo del folículo piloso) que dura aproximadamente entre dos y seis años y se compone de tres fases: una primera de crecimiento, o fase anagen, que dura de dos a cinco años y medio; una segunda fase de transición, o fase catagen, que dura unos días y una tercera fase de caída, o telogen, que dura entre tres y seis meses.

De los cien mil pelos que tiene esa persona imaginaria, un 89 por ciento aproximadamente está en fase anagen, un uno por ciento en fase catagen y un diez por ciento en fase telogen. Siguiendo con nuestro ejemplo esto quiere decir que diez mil pelos están en fase de caída y, como ésta dura de tres a seis meses, un mero cálculo matemático nos lleva a entender que si se pierden diez mil pelos en 90 días por día se caen unos 110.

El problema de la calvicie se produce cuando el pelo grueso, largo y pigmentado (pelo terminal) se va sustituyendo en sucesivos ciclos del folículo piloso por pelo cada vez más fino, menos largo y menos pigmentado (pelo vello).

Finalmente, es bueno saber que el crecimiento del pelo está en torno a los 0,40 milímetros por día, con pequeñas variaciones en las diferentes áreas de la cabeza. Y, a su vez, este crecimiento se ve afectado por diferentes factores (edad, raza, nutricionales, metabólicos, hormonales, etc.).

Iremos ampliando todos estos puntos en sucesivos posts.